En otras entradas de este blog ya os hemos contado cómo la utilización de gamificación en ámbitos educativos está cosechando cada vez más éxito. Uno de esos casos que ejemplifican cómo las mecánicas y dinámicas del juego son de gran utilidad en la educación y en la enseñanza es el de MinecraftEdu.
Minecraft es un juego de simulación online en el que los jugadores construyen un entorno a través de cubos en 3D que fue lanzado en 2011 y que desde entonces ha conseguido unos niveles de engagement en los usuarios que parecían inimaginables. El éxito de este juego ha llevado a que la empresa TeacherGaming LLC desarrollara MinecraftEdu, una versión del juego original creada para entornos de enseñanza. La utilización de este videojuego aporta una serie de ventajas que hacen que su implementación gane terreno en los planes educativos:
Aumento de la motivación
MinecraftEdu posibilita un alto grado de autonomía en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, el poder recrear a su medida los escenarios educativos se convierte en una elemento que motiva al alumno a continuar jugando y a la vez progresar en su aprendizaje.
Ciudadanía más comprometida
El videojuego ayuda a los estudiantes a conocer mejor el mundo al que pertenecen. Este conocimiento se convierte en el punto de partida por el cual los estudiantes comparan la actividad virtual con los desafíos sociales contemporáneos y se conciencia de los problemas que asolan la tierra.
Resolución creativa de problemas
Los profesores ofrecen a los estudiantes posibles escenarios de aprendizaje en los que de forma independiente o en grupo los alumnos se encuentran con problemas que ellos mismos tienen que resolver.
El pasado diciembre este juego ya formaba parte del plan de estudios de unos 1000 colegios de Finlandia y Estados Unidos. MinecraftEdu ha comenzado a aplicarse en la enseñanza de la informática pero puede implementarse en cualquier otra área de la enseñanza.
Fotografía de Elías Gayles

